El sector agrícola y ganadero de la provincia de Cuenca atraviesa de forma continua un escenario marcado por la amenaza de los incendios y las adversidades del campo, la volatilidad de los mercados y el incremento continuado de los costes de producción. Desde el Sindicato Independiente de Agropecuario de Cuenca y Castilla La Mancha mantenemos nuestro compromiso permanente al lado de los profesionales del sector.
Hacemos un llamamiento a nuestros socios: si tu explotación se ha visto afectada por incendios, siniestros o pérdidas en los cultivos y pastos, ponte en contacto con la dirección del sindicato. Evaluamos cada caso para coordinar las acciones necesarias y exigir ante las administraciones públicas soluciones efectivas y compensaciones oportunas.
Los préstamos ICO: Endeudamiento hoy, quiebra mañana
Ante las crisis recurrentes o las pérdidas en el campo, la respuesta habitual de las administraciones públicas suele ser la misma: anunciar la apertura o refinanciación de líneas de crédito ICO.
Desde SIAC Cuenca queremos denunciarlo con absoluta claridad: un préstamo ICO NO es una ayuda. Presentar el endeudamiento bancario como una solución para los problemas de rentabilidad del campo es una falta de empatía con la realidad que vivimos. Cargar sobre las espaldas de los agricultores y ganaderos deudas estructurales cuando los márgenes de beneficio están bajo mínimos solo traslada la quiebra hacia el futuro.
Financiar la supervivencia diaria a base de créditos, por muy garantizados o bonificados por el Estado que estén, conduce a un sobreendeudamiento imposible de soportar que aboca a muchas explotaciones al cierre definitivo.
Lo que el campo necesita: Ayudas reales y seguridad para trabajar
El sector primario no puede seguir funcionando bajo la lógica del endeudamiento perpetuo. Para que los agricultores y ganaderos podamos ejercer nuestro derecho y obligación a trabajar con la estabilidad necesaria, exigimos medidas de fondo:
- Precios justos para nuestros productos: Cumplimiento estricto de precios en origen que cubran holgadamente los costes reales de producción y eviten la venta a pérdidas.
- Ayudas directas e inmediatas: Compensaciones económicas directas a fondo perdido para amortiguar el elevado coste de los insumos (combustibles, fertilizantes, electricidad, semillas) y las pérdidas derivadas de incendios o siniestros en el campo.
- Seguridad y simplificación administrativa: Un marco normativo ágil que nos permita trabajar sin ahogarnos en una burocracia asfixiante, trabas injustificadas ni restricciones desmedidas.
Producir alimentos ya conlleva asumir suficientes riesgos como para que las instituciones públicas respondan ofreciendo más deudas y más trabas administrativas. Exigimos a las autoridades que dejen de ofrecer parches financieros e inviertan recursos reales en garantizar el futuro del sector.


