De los taludes a la ruina de la cosecha: SIAC exige actuar de raíz contra la plaga del conejo de monte

La proliferación descontrolada del conejo de monte en amplias comarcas de Cuenca y del conjunto de Castilla-La Mancha ha dejado de ser un problema puntual para convertirse en una auténtica sangría económica que amenaza la viabilidad de cientos de explotaciones agrícolas. Mientras los agricultores asumen costes históricos en gasóleo, abonos y labores, ven con impotencia cómo miles de hectáreas son arrasadas de raíz sin que las administraciones aporten soluciones ágiles ni los seguros cubran la totalidad del desastre.

Desde el Sindicato Independiente Agropecuario de Cuenca (SIAC) defendemos que la conservación de la biodiversidad debe ser compatible con la producción de alimentos y la seguridad del medio rural. Cuando una especie sobrepasa los umbrales de equilibrio y causa pérdidas graves y reiteradas, la Administración no puede ponerse de perfil.

Cultivos arrasados: de los cereales a las leñosas de alto valor

El impacto del conejo de monte ya no afecta únicamente a los cultivos herbáceos tradicionales. La voracidad de esta plaga golpea con dureza a:

  • Cultivos herbáceos y hortícolas: Pérdida de nascencias enteras en trigo, cebada y legumbres.
  • Viñedo y olivar: Daños severos en sarmientos, brotes tiernos y cortezas de las cepas y olivos.
  • Almendro y pistacho: En las plantaciones jóvenes, el roído de la corteza en el cuello del árbol seca por completo la planta, obligando a reponer protectores y árboles enteros año tras año.

La destrucción de estas nuevas plantaciones no solo supone perder la cosecha presente, sino arruinar inversiones a largo plazo que tardan años en entrar en producción y consolidarse.

El foco intocable: taludes, vías del tren y autovías

Uno de los principales motivos por los que la plaga se ha vuelto incontrolable es la existencia de zonas de exclusión donde no se puede actuar de manera ordinaria.

Las márgenes de las carreteras, los taludes de las autovías, las vías ferroviarias y los terrenos de dominio público se han transformado en auténticas «maternidades» y refugios permanentes de conejos. Desde estas infraestructuras públicas, donde la caza convencional está vedada o restringida, los animales salen de noche a arrasar las fincas colindantes sin freno.

Por ello, exigimos:

  • Intervención directa y específica en infraestructuras y dominios públicos: Que los gestores de carreteras y vías de ferrocarril asuman la limpieza y el control poblacional en sus terrenos.
  • Actuación subsidiaria: Que la Administración intervenga de forma subsidiaria e inmediata cuando las medidas ordinarias de control resulten insuficientes.

Menos trabas para el control cinegético y emergencias reales

Actualmente, los agricultores y cotos se encuentran atrapados en una maraña de trámites para poder actuar. Los permisos extraordinarios llegan tarde, cuando el cultivo ya ha sido devorado.

Frente a esta parálisis administrativa, el SIAC reclama:

  • Agilización inmediata de las autorizaciones extraordinarias de captura en parcelas y términos con daños acreditados.
  • Simplificación burocrática para declarar y gestionar las situaciones de emergencia cinegética, evitando retrasos innecesarios.
  • Coordinación real a tres bandas entre administraciones públicas, titulares de los cotos cinegéticos y agricultores afectados para aplicar métodos de control eficaces, seguros y compatibles con la normativa ambiental.

Reforma integral de seguros y exigencia de responsabilidad patrimonial

El sistema actual de seguros agrarios resulta insuficiente ante la magnitud del problema. Las franquicias desproporcionadas y las fórmulas de peritación dejan fuera de indemnización gran parte de las pérdidas reales.

Desde el SIAC demandamos una reforma integral de los seguros agrarios y ganaderos:

  1. Revisión de franquicias y criterios de valoración para que se ajusten a las pérdidas económicas efectivamente sufridas en el campo.
  2. Cobertura del coste de reposición: En el caso de leñosas y nuevas plantaciones, el seguro debe cubrir tanto el coste de reposición de los árboles secados como las pérdidas de producción futuras acreditadas.
  3. Aplicación efectiva de la Ley de Caza de Castilla-La Mancha (Ley 3/2015): Exigir procedimientos ágiles y transparentes para determinar la responsabilidad civil y patrimonial por los daños directos causados por las especies cinegéticas, sin dilaciones.

El campo no puede pagar la factura de la inacción

Agricultores y ganaderos no son el problema; son los guardianes del territorio y los productores de los alimentos de toda la sociedad. No es admisible que la inacción de las administraciones frente a la superpoblación de conejos la sigan pagando de su propio bolsillo las familias rurales.

Exigimos medidas urgentes, presupuesto para control en infraestructuras y respeto al trabajo agrícola.

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