La estabilidad geopolítica ha saltado por los aires y, como suele ocurrir, la onda expansiva llega directamente al depósito de gasóleo de nuestros tractores. La escalada bélica entre Estados Unidos e Irán ha provocado un terremoto en los mercados energéticos, situando el barril de Brent en cifras que no veíamos desde hace años.
Para el campo manchego, y especialmente para Cuenca, esta no es solo una noticia de política internacional; es un ataque directo a la línea de flotación de nuestras explotaciones en plena campaña.
El encarecimiento del «input» más crítico
El gasóleo agrícola (Gasóleo B) ha experimentado una subida vertical en las últimas dos semanas. En una provincia como la nuestra, donde las distancias entre parcelas son considerables y la mecanización es total, el combustible representa hasta un 30% de los costes variables en cultivos extensivos.
- Impacto inmediato: El coste por hectárea en labores de preparación y abonado se ha duplicado respecto al mismo periodo del año pasado.
- Logística: No solo sube lo que consume el tractor; sube el transporte de cereal, de forraje y la recogida de leche, encareciendo toda la cadena.
El efecto dominó: Fertilizantes y Fitofármacos
La crisis con Irán no solo afecta al precio del crudo, sino también al gas natural. Esto se traduce de inmediato en un encarecimiento de los fertilizantes nitrogenados, cuya fabricación es intensiva en energía. En Cuenca, con el cereal de invierno necesitando sus coberteras, este incremento de costes llega en el peor momento posible.
¿Cómo afecta esto específicamente al agricultor conquense?
Nuestra provincia tiene particularidades que agravan la situación:
- Cereal y Girasol: La baja rentabilidad histórica de estos cultivos deja muy poco margen para absorber una subida del gasóleo de esta magnitud.
- Ganadería: El transporte de piensos y el mantenimiento de las naves (climatización y ordeño) ven disparados sus costes operativos.
- Ajo y Viñedo: Sectores que requieren mucha logística y movimiento de maquinaria ven cómo sus previsiones de beneficio para la temporada 2026 se desmoronan.
¿Qué medidas se necesitan de inmediato?
Desde SIAC Cuenca, nos sumamos a las reivindicaciones de las principales organizaciones agrarias que exigen:
- Bonificación directa extraordinaria al gasóleo agrícola, similar a la aplicada en crisis anteriores.
- Deducciones fiscales en el IRPF por la compra de insumos energéticos.
- Vigilancia de la Ley de la Cadena Alimentaria para asegurar que estos sobrecostes no los asuma íntegramente el productor, sino que se repartan equilibradamente.
El campo no puede esperar a que la diplomacia internacional se ponga de acuerdo. Necesitamos certidumbre para seguir alimentando a la sociedad.


