Tal y como recoge un reciente artículo de La Tribuna de Cuenca, el sector agrario de la provincia atraviesa una de sus campañas más difíciles. Asfixiados por el aumento de los costes de producción, la caída de los precios agrarios y una fiscalidad desproporcionada, los agricultores están llegando al límite de su resistencia.
Según la información publicada por el medio, el Sindicato Independiente Agropecuario de Cuenca (SIAC) reclama bonificaciones fiscales inmediatas ante esta delicada situación económica. Su presidente, Álvaro Martínez, ha alzado la voz para denunciar el deterioro de la rentabilidad y lamentar que las administraciones no hayan promovido una reducción generalizada de los módulos fiscales.
Las cuentas ya no salen
En sus declaraciones al medio, Álvaro Martínez dibuja un panorama especialmente complicado para las explotaciones cerealistas. El dirigente agrario subraya que los precios actuales del trigo y la cebada están estancados en niveles similares a los de hace 30 años. Frente a esto, los gastos se han disparado. La noticia de Miguel Ángel Ramón detalla cifras alarmantes sobre la realidad del campo:
- Los gastos vinculados a maquinaria, fertilizantes, insumos, mantenimiento y combustible se han incrementado entre un 80% y un 90% en los últimos años.
- Los ingresos previstos para esta campaña podrían caer en torno a un 35% respecto a un ejercicio normal.
- Las previsiones actuales de cosecha rondan apenas los 2.100 kilos por hectárea.
- Sin embargo, muchas explotaciones necesitarían rendimientos próximos a los 3.200 kilos por hectárea solo para lograr cubrir los costes.
Esta drástica diferencia, señala la publicación, compromete seriamente la viabilidad económica de numerosas explotaciones agrícolas. Como recoge el texto de Ramón, las palabras de Martínez resumen a la perfección la desesperación del sector:
«Lo único que pedimos es que se tenga en cuenta cómo está la agricultura, porque esto es ruinoso y hay explotaciones a las que ya no les salen las cuentas».
Un trato fiscal «injusto» y sin equidad
El reportaje de Miguel Ángel Ramón también destaca la fuerte crítica de Martínez hacia la política tributaria. El presidente del SIAC califica de injusto que los agricultores estén pagando a Hacienda un 26% de sus ingresos netos, un porcentaje que no es generalizado, ya que en otras zonas está reducido al 18%. El dirigente aboga por una fiscalidad con criterios de equidad para todos los agricultores que atraviesan dificultades similares, independientemente de dónde se ubiquen.
A esta situación, según el artículo original, se suma la desaparición de deducciones fiscales que en años anteriores permitían compensar parcialmente el encarecimiento del combustible y los fertilizantes. Como resultado, este año muchos agricultores se enfrentan a liquidaciones tributarias significativamente más elevadas. Además, el sindicato denuncia que las ayudas prometidas para compensar el sobrecoste del gasóleo agrícola siguen sin materializarse.
Una llamada de auxilio a la Junta y a Hacienda
Como concluye el artículo publicado en La Tribuna de Cuenca, desde el SIAC sostienen que la campaña actual reúne «más motivos que nunca» para aplicar medidas de alivio tributario, tales como rebajar los índices correctores de los módulos del IRPF. Esta medida ya se ha adoptado en el pasado por fenómenos meteorológicos adversos o por la guerra de Ucrania.
Por ello, exigen a la Junta que traslade al Ministerio de Hacienda la necesidad urgente de revisar la fiscalidad agraria y de adoptar medidas extraordinarias. De no producirse cambios, advierte el presidente del SIAC en el texto de Ramón, muchas explotaciones tendrán serias dificultades para hacer frente a sus obligaciones en los próximos meses, agravando la crisis de un sector estratégico tanto para la provincia de Cuenca como para el conjunto de Castilla-La Mancha.


